dimecres, 22 de desembre de 2010

La gran cita, el estreno del 15 Circ d’Hivern.

El Ateneu9b se llenó de un público, intergeneracional y variopinto, que demuestra la composición de sus amigos, socios, vecinos y creadores. Todos no quisieron perderse esta nueva aventura creativa y circense.
Destacar la compañía de los músicos de la Escuela de Blues, que estuvieron sonando tanto en el inicio como después de la función.
Un espectáculo tremendamente equilibrado, tanto en los aspectos técnicos, como en los artísticos. Y en donde el sello del Ateneu9b se podía encontrar entre los componentes de la compañía.
Alguien llego a compararlo como al juego del Barça, un tiqui- taca constante, desde el inicio hasta el final con un ritmo fluido. La música electrónica (dicen) acompaña con discreción, pero a veces sube de intensidad y te recuerda que también está presente, y se agradece.
Todo ello sobre un escenario despejado y sencillo, una cuerda, unas mazas, un aro, unas tablas utilizadas a modo de asiento y poca cosa más. Es todo lo que necesitan para enganchar a un público que poco a poco va adquiriendo cultura circense y sabe reconocer un buen espectáculo de circo.
Luska.